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Plantón, trancón, barricadas y guarimbas en el Táchira

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PLANTON

temprano, seis de la mañana, a través de las redes sociales, con fotos como testigos, se anunciaba el cierre de vías en municipios foráneos, en correspondencia con el llamado que hizo la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) a hacer en todo el país el denominado “plantón”, que consistía en hacer un bloqueo de las principales vías de cada estado -una por estado-, con personas y no con materiales chatarra, para no confundir la actividad con las polémicas guarimbas o barricadas, como prefieren llamarlas algunos.
A las nueve de la mañana ya la protesta tomaba forma y en San Cristóbal se iniciaba el bloqueo de avenidas como la Rotaria, la entrada a San Cristóbal por la troncal 5 y más tarde la autopista San Cristóbal-La Fría, a la altura de Táriba, mientras se hablaba de cierre de calles y vías internas para exigir elecciones en el país y la restitución del “hilo constitucional”.
Si bien existían obstáculos en las vías, la participación de las personas, en horas de la mañana, no fue tan masiva, como quizás esperaban los organizadores, pero el objetivo de obstaculizar el tránsito se cumplía, además de una barrera con todo tipo de objetos como cauchos y material de desecho.

Antes del mediodía se registraron al menos veinte puntos de protestas en el Táchira, once de estos en el municipio San Cristóbal y los demás en Torbes, Jáuregui, Andrés Bello, Guásimos, Pedro María Ureña, Independencia, San Judas Tadeo, Fernández Feo y Cárdenas, donde quemaron cauchos, levantaron cantarillas y en algunos lugares armaron barricadas para impedir el paso de vehículos, según refieren informes oficiales.
En la capital tachirense, los manifestantes se concentraron para quemar cauchos y trancar el paso peatonal y de vehículos en el semáforo de Quinimarí, entrada de Pirineos, frente al Colegio Don Bosco, en las inmediaciones del Seguro Social, en el sector Santa Teresa, donde además se reportó que fueron “secuestradas” dos unidades de transporte público de la línea Santa Teresa y luego estas unidades fueron entregadas a sus dueños.
También cerraron la vía en la avenida Guayana, a la altura del Antituberculoso, en el centro comercial El Este, en la avenida 19 de Abril, en el sector de la Normal, frente a la Román Valecillos.
Asimismo, las personas se concentraron para cerrar las vías en la avenida Ferrero Tamayo, frente al Hotel El Rey, avenida Libertador, cerca del Politécnico Santiago Mariño. Otro punto de protesta fue cerca del Híper Barata, por la Ferrero Tamayo, en la Rotaria, sector Marco Tulio, y Las Acacias, más arriba del centro comercial El Pinar.
Los demás focos de protesta se registraron en la troncal 5, entrada a El Palmar de La Copé, en Torbes; la carrera 6 con avenida Francisco de Cárdenas, de La Grita, en Jáuregui; sector Bella Vista de Andrés Bello; Palo Grande y “El Pringle”, entrada a El Abejal, Palmira, en Guásimos.
También hubo “plantón” e interrupción de los pasos en sectores como Cazta y Plaza Vieja, frente a la escuela Maximiliano Zambrano Duque, de Ureña; sector Mata de Guadua en Independencia; Umuquena en San Judas Tadeo; El Piñal en Fernández Feo; y en Caneyes, avenida Antonio José de Sucre, de Cárdenas.
En horas de la tarde aumentaron los puntos con cierre de vías, aunque no hubo un centro que concentrará el mayor número de personas, como pasó en Caracas y que, como se dijo, sería el espíritu de la protesta convocada por los dirigentes de la MUD nacional.
A las tres de la tarde, la capital tachirense y la mayoría de municipios estuvieron sitiados. Sus entradas estuvieron bloqueadas, mientras que la mayoría de calles de Barrio Obrero, la Guayana, así como zonas de La Concordia, Barrio Sucre y Pueblo Nuevo estuvieron cerradas con obstáculos y muchas tapas de alcantarillas fueron quitadas para que los carros no pudieran transitar.
Luego del mediodía, San Cristóbal, como sucedía con el resto de los municipios, estuvo sin actividad comercial y laboral, ya que al no haber transporte público las empresas les permitieron a los trabajadores laborar jornada continua.


Si no hay seguridad para el transporte se tendrá que paralizar el servicio”

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paro trans

“Si no hay seguridad para el transporte público, se tendrá que paralizar el servicio”, así lo declaró el presidente del Sindicato Automotor del Estado Táchira, Víctor Velasco, a la salida de una reunión con los miembros del comité directivo de la organización celebrada este domingo en la Casa Sindical.
Precisó que trataron además de las acciones que anunció para hoy la oposición y las repercusiones para el sector, el apoyo prometido por el gobierno regional y las autoridades de la Zodi a las unidades, los operadores y los usuarios.
Velasco advirtió a la ciudadanía que tome previsiones para el retorno, por cuanto las unidades según estima, saldrán a laborar con normalidad, desconocen –dijo- si a lo largo del día tendrán que resguardarlas por lo que no podrán prestar el servicio de retorno a sus hogares u otros lugares de destino a las personas.

Asimismo, dejó claro “que en ningún momento, hemos llamado a paro, pero repito, si el transporte público no tiene seguridad del gobierno regional para prestar servicio a los usuarios en todas las rutas, tendrá que resguardarse”, aunque indicó que esa decisión la tomará cada línea.
Explicó que según los rumores, habrá un plantón en puntos estratégicos, por lo que a primera hora de la mañana los directivos de las líneas harán un recorrido de sus rutas “a ver si hay paso normal y ningún tipo de problema para seguir trabajando, porque si vemos que no se llenan las condiciones para seguir prestando un servicio a los usuarios, tendríamos que resguardar las unidades que es el patrimonio de cada uno de nosotros”.
— Hacemos un llamado a los usuarios del transporte público de todas las comunidades, a tomar sus previsiones al dirigirse a sus trabajos para luego regresar, porque a lo mejor, si no hay transporte público no pueden regresar a sus hogares —, reiteró.
Asimismo, llamó a los directivos de las líneas de transporte a estar pendientes en las horas de la mañana de sus rutas y que ellos mismos tomen sus decisiones de si tienen que guardar las unidades.
—- ¿Van a trabajar normalmente mañana –hoy lunes-?
—- Los directivos tienen que salir a supervisar, si no hay condiciones, seguridad, nos tendremos que resguardar.
Apoyo de Zodi y Gobernación
Velasco informó que el sábado se reunieron en el Cuartel Bolívar con el jefe de la Zodi, general Carlos Yanes Figueredo, entre otras autoridades militares, y los secretarios de Gobierno, Miriam Febres y de Política, Carlos Romero, a quienes solicitaron “seguridad hacia el transporte público para poder seguir prestando un mejor servicio a todos los usuarios”.
— En el sector algunos propietarios de unidades no quieren sacarlas a trabajar si no hay seguridad, porque si nos parten los vidrios, nos dañan cualquier unidad, la reparación es muy costosa. Pedimos seguridad para todos los usuarios y el operador, porque no podemos seguir arriesgando la vida de cualquier pasajero dentro de una unidad —, declaró.
Agregó que las autoridades mencionadas “se comprometieron en darnos seguridad en todas las rutas del transporte público, a partir de las cinco de la mañana hasta las nueve de la noche, durante todo el día de trabajo. Esperamos que eso se cumpla para así no tener que resguardar las unidades”, precisó.
Apuntó que a algunas unidades les han roto los vidrios y a otras se les han montado al conductor para amenazarlo con que si no se paran, les van a agarrar la buseta a piedra. Marina Sandoval Villamizar
Fuente: diario La Nación


Causa inquietud en la población fronteriza pronunciamiento del presidente colombiano

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San Antonio.- El reciente pronunciamiento del presidente colombiano Juan Manuel Santos, al señalar que “la revolución bolivariana fracasó”, ha causado inquietud en la población fronteriza venezolana, al considerar que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro pudiera reaccionar aplicando algún tipo de medida que de alguna manera dificulte el paso peatonal binacional entre ambos países.
Este mismo jueves se percibió cierta tensión en las personas que pasaban de San Antonio del Táchira hacia la localidad de La Parada y hacia Cúcuta, a través del puente internacional Simón Bolívar, pues del lado colombiano se observó mayor presencia policial e incluso un vehículo antidisturbios estuvo apostado a la altura del punto de control de la Aduana colombiana.
Aunque el tránsito peatonal no era tan numeroso como otros días, la gente que entraba y salía por este paso fronterizo miraba con inquietud la inusual presencia de policías y de la unidad antidisturbios estacionada en el extremo colombiano del puente Simón Bolívar. “Están ahí desde esta mañana, debe ser que los advirtieron sobre alguna situación”, expresó uno de los tantos vendedores ambulantes de chucherías que se ubican sobre el elevado.

Pero tras conocer el señalamiento que hiciera el presidente colombiano este jueves en la mañana a través de su cuenta oficial en Twitter y que fue ampliamente difundido por los medios de comunicación, a los centenares de personas venezolanas que diariamente cruzan la frontera para comprar productos de la cesta básica y medicinas al otro lado, preocupa que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro pueda reaccionar ante este pronunciamiento y “nos tranque el paso”, como dijo Juan Ruiz, un padre de familia residente en San Cristóbal que retornaba de la localidad de La Parada con productos alimenticios.
Otros residentes en la frontera venezolana, por su parte, no creen que el Gobierno venezolano adopte medidas que restrinjan el paso entre ambos países, pues desde antes de abrirse el tránsito peatonal el mercado colombiano se había convertido en la “válvula de escape” para que los venezolanos pudieran acceder a los alimentos, artículos de higiene, medicamentos, repuestos y otros productos que no se encuentran de este lado del puente. A pesar de la caída del precio del bolívar ante el peso, miles de personas procedentes de diferentes regiones de Venezuela pasan diariamente a comprar al comercio neogranadino.
Este jueves el paso peatonal por el puente internacional Simón Bolívar mantuvo su rutina, la gente entraba y salía sin contratiempos. La Guardia Nacional, funcionarios de Migración del Saime y de la Aduana ejercían de este lado los controles habituales, mientras que lo propio hacían los funcionarios de Migración Colombia, de la Dian y de la Policía que están destacados en el lado colombiano del puente binacional.